Dolor del negocio
El problema no suele ser solo el diseño
En Motril, muchas peluquerías comparten una dificultad parecida: la agenda se gestiona aún mucho desde WhatsApp y llamadas, y los huecos entre semana cuestan más de cubrir sin una web que facilite reservas. Si la web no ayuda a ordenar ese punto, la captación sigue dependiendo demasiado del teléfono, mensajes dispersos o una ficha de Google muy básica.